Días grises, rutina, ojos rojos,, dolor de cabeza y losas en la conciencia, paseos a ninguna parte, odio que no cesa, felicidad que no llega. Y así.
Cada 24 horas, un nuevo día, pero igual al anterior.
Folios y folios que terminaron en la basura, fotos que hicieron de mechero, recuerdos que hicieron de puñales, lo de siempre.
Que duele, pero sonrío.
Que sonrío, pero duele.
Sigo vivo, pero me siento muerto, y cuando me siento vivo me mato por dentro, es duro eh.
Sangre en las manos, en la nariz, sangre..
¿Que coño es vivir? Define vivir.
Yo me siento vivo cuando me resto días, cuando me resto horas de seguir aquí.
¿Conoces la sensación de mirar el reloj y ver las agujas retroceder?
La sensación de sentirte atrapado, encerrado en ti, encerrado en las mismas cuatro paredes, viendo las mismas caras, en los mismos sitios y matándote con la misma mierda cada día.
Sentirte en una cárcel aún siendo libre, sentir las rejas, no sentir nada.
¿Eso es vivir?
viernes, 28 de junio de 2013
martes, 25 de junio de 2013
Ya me rompo yo.
Algún día entenderé porque escribo cuando me duele algo, lo veo ilógico.Yo y mis ganas de volver inmortal algo que me quema dentro, de hacer eterno el dolor que me destroza, nunca aprenderé, lo sé.
Quizás estás líneas no me lleven a ningún lado, quizás estos párrafos no llenen mi vacío, pero es lo que ha quedado después de todo este tiempo.
Hace no mucho, en una de esas noches de insomnio leí que cuando no puedes conciliar el sueño significa que estás despierto en el sueño de alguien, me asaltó la ínfima posibilidad de que todavía sueñes conmigo, de que todavía tenga un sitio en tu cabeza, aunque todo se esfumo hace tiempo.
Como no, después de eso empecé a hacerme trozos, escuchando canciones que no debería, escribiendo sentimientos que hoy llenan la papelera de mi habitación.
Mi cara mojada.
Mis ojos tristes, aún más tristes.
Mis pulmones tosiendo.
Mi corazón pidiendo socorro.
Tú en la cama con otro.
Quizás estás líneas no me lleven a ningún lado, quizás estos párrafos no llenen mi vacío, pero es lo que ha quedado después de todo este tiempo.
Hace no mucho, en una de esas noches de insomnio leí que cuando no puedes conciliar el sueño significa que estás despierto en el sueño de alguien, me asaltó la ínfima posibilidad de que todavía sueñes conmigo, de que todavía tenga un sitio en tu cabeza, aunque todo se esfumo hace tiempo.
Como no, después de eso empecé a hacerme trozos, escuchando canciones que no debería, escribiendo sentimientos que hoy llenan la papelera de mi habitación.
Mi cara mojada.
Mis ojos tristes, aún más tristes.
Mis pulmones tosiendo.
Mi corazón pidiendo socorro.
Tú en la cama con otro.
domingo, 9 de junio de 2013
Stand by me.
Ando buscando razones hasta debajo de las piedras, doblando cada esquina esperando el golpe de suerte que no me llega.
¿Suerte a qué juegas?
Esa es la pregunta que me hago al final de cada día mientras miro por la ventana otro día gris, otro día más. Salir de día y volver de día es costumbre, buscando algo que no conozco en un lugar que nunca vi.
¿Qué tengo ahora mismo?
Estoy en mi habitación con la única compañía de un ordenador, de fondo suena esa canción, ay.. Stand by me.
Pero.. Se puede decir que tengo amigos, también enemigos. La mitad del curso terminado, y un sueño que intentar conseguir.
Hice una lista con razones por las que vivir hace años, sigue en blanco. Intento llenar folios para quedarme vacío y que nada quede dentro.
Buscando en cada rincón para ver si la encuentro. No se si hablo de ella o de la suerte. Solo se que me arrepiento de dejar que un día se fuera.
¿Suerte a qué juegas?
Esa es la pregunta que me hago al final de cada día mientras miro por la ventana otro día gris, otro día más. Salir de día y volver de día es costumbre, buscando algo que no conozco en un lugar que nunca vi.
¿Qué tengo ahora mismo?
Estoy en mi habitación con la única compañía de un ordenador, de fondo suena esa canción, ay.. Stand by me.
Pero.. Se puede decir que tengo amigos, también enemigos. La mitad del curso terminado, y un sueño que intentar conseguir.
Hice una lista con razones por las que vivir hace años, sigue en blanco. Intento llenar folios para quedarme vacío y que nada quede dentro.
Buscando en cada rincón para ver si la encuentro. No se si hablo de ella o de la suerte. Solo se que me arrepiento de dejar que un día se fuera.
domingo, 2 de junio de 2013
Entre ella y una bala.
¿Sabes de esa chica que siempre va a ser tu talón de Aquíles?
¿Sabes esa chica por la que te jugarías la vida si hiciera falta?
Esa que con un solo gesto te vuelca el pecho, esa con la que te gustaría soñar y despertar cada día en la misma cama, desayunar y tomar el postre entre sus piernas, esa.
Esa a la que le regalarías los oídos y el mundo si fuera necesario, esa
La que tiene las curvas en la que matarías por perder tus frenos, la que tiene los ojos que quieres para tus hijos, la que tiene la sonrisa por la que tú perderías cada uno de tus dientes, la que tiene ese lunar, ay.. ese lunar.
La misma a la que te llevarías contigo hasta para ir a por tabaco, esa.
Con la que compartirías hasta la droga, esa.
La que convierte en París tu Chernobyl particular.
La que tiene esos gemidos que quieres como banda sonora para el resto de tus noches, esa de la que te gustan hasta los enfados y los reproches, de la que te gusta hasta su gesto frunciendo el ceño.
Pierdes la polla por su coño. Lo sabes, yo lo sé y el problema es que ella también lo sabe.
¿Sabes esa chica por la que te jugarías la vida si hiciera falta?
Esa que con un solo gesto te vuelca el pecho, esa con la que te gustaría soñar y despertar cada día en la misma cama, desayunar y tomar el postre entre sus piernas, esa.
La que tiene las curvas en la que matarías por perder tus frenos, la que tiene los ojos que quieres para tus hijos, la que tiene la sonrisa por la que tú perderías cada uno de tus dientes, la que tiene ese lunar, ay.. ese lunar.
Con la que compartirías hasta la droga, esa.
La que convierte en París tu Chernobyl particular.
La que tiene esos gemidos que quieres como banda sonora para el resto de tus noches, esa de la que te gustan hasta los enfados y los reproches, de la que te gusta hasta su gesto frunciendo el ceño.
Pierdes la polla por su coño. Lo sabes, yo lo sé y el problema es que ella también lo sabe.
domingo, 26 de mayo de 2013
Se fue. O quizás la eché, no sé.
Podría buscar las razones a estos días grises, a esa espiral en la que se convirtió mi vida desde que ella se fue. Nublado, turbio, como mi pasado, como el futuro que me espera sin una voz que calme mi rabia, día si día también buscando el Edén que dicen que existe. Eso que llaman 'felicidad'. Hace tiempo que deje de creer en ella. 'Todo llega' decían. Si, eso decían, otra mentira más.
Andando a tumbos por las calles que me aprendí de su mano, buscando en mis bolsillos las ganas y solo me queda el mechero y el papel. Es el peor vicio en el que pude caer. Entrando en callejones más negros que mi iris, buscaba en ellos razones por las que seguir. Todavía sigo sin encontrarlas.
Mirando las luces de ciudades extrañas, dilatando mis pupilas con sustancias ajenas. Elegí de todas las opciones la menos buena, pero me hacía olvidar joder. Por unas horas no pensaba en la mierda de situación que me rodea.
Ella de la mano de otro, yo entre las piernas de otra. A veces ni eso, solo. Puedo jurar que un día nos quisimos como nadie, que llegué a creer. Pero se fue. O quizás la eché. No lo recuerdo.
Sentado esperando a mi suerte y vuelve a llegar tarde o puede que no vaya a llegar nunca. Esperando otros ojos, otras curvas. otro labio que morder, otras promesas que romper.
Una loca que me saque de esta, que se quede conmigo, que cuando tenga frío use mi piel de abrigo. Nada más.
Andando a tumbos por las calles que me aprendí de su mano, buscando en mis bolsillos las ganas y solo me queda el mechero y el papel. Es el peor vicio en el que pude caer. Entrando en callejones más negros que mi iris, buscaba en ellos razones por las que seguir. Todavía sigo sin encontrarlas.
Mirando las luces de ciudades extrañas, dilatando mis pupilas con sustancias ajenas. Elegí de todas las opciones la menos buena, pero me hacía olvidar joder. Por unas horas no pensaba en la mierda de situación que me rodea.
Ella de la mano de otro, yo entre las piernas de otra. A veces ni eso, solo. Puedo jurar que un día nos quisimos como nadie, que llegué a creer. Pero se fue. O quizás la eché. No lo recuerdo.
Sentado esperando a mi suerte y vuelve a llegar tarde o puede que no vaya a llegar nunca. Esperando otros ojos, otras curvas. otro labio que morder, otras promesas que romper.
Una loca que me saque de esta, que se quede conmigo, que cuando tenga frío use mi piel de abrigo. Nada más.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Te echo de menos.
De las que no se olvidan fácilmente. Así era ella. Así sigue
siendo. Porque ambos sabemos que por mucho que pase el tiempo, aquí el que no
olvida soy yo. Y sigo sin entender por qué le escribo sabiendo que ni siquiera
me lee. O puede que si. Supongo que es como si le estuviese diciendo todo lo
que quiero decirle a la cara, aunque no sea así. Aunque en realidad sea un
cobarde que no se atreve a decirle un puto 'te echo de menos' porque sabe que
no obtendrá nada a cambio. Pero, ¿qué coño hacemos torturándonos cada noche por
una persona que ya ni se acuerda de que existimos? ¿Eh? Ni yo mismo lo sé, y lo
peor es que seguiré haciéndolo.
domingo, 19 de mayo de 2013
Primero en tenerla, primero en perderla.
Es difícil entender en la situación en la que me encuentro,
posiblemente hasta a mi me cuesta explicarla, pero lo puedo intentar. Fui el
primero en encontrar la felicidad, en conseguir lo que quería, pero también fui
el primero en perderla. Y por casualidad o cosa del destino, no he vuelto a
tenerla, y para terminar de joder la situación todo lo que me rodea crea una sensación
de envidia bastante deprimente. Pónganse en mi situación por un momento,
felicidad limitada lo llamaría yo, por el hecho de poder disfrutar
de todas las cosas buenas de esta vida, pero limitada por no tener lo que
quieres.
Si, no intentes entenderme, no lo vas a conseguir, en días
así nadie lo hace. Lo difícil es no caer en la rutina, en vicios pasados y nada
buenos, y lo más importante es volver a tener eso que tanto quería, la
felicidad.
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