Dejé caer los párpados incapaz de sostener la mirada al mundo.
Me rendí,
me mostré cobarde,
y humano.
Me abrí en canal frente a la vida y le permití conocer mis miedos.
Lo tenía todo y un golpe del destino me derribó y me arrebató la suerte.
Me creí más fuerte y solo era cordero con disfraz de fiera.
Caí, rompí el suelo con mi dolor,
el silencio me invade,
ya no hay luz que me guíe.
Me abrí en canal y no dejo de sangrar.
lunes, 27 de julio de 2015
lunes, 22 de junio de 2015
Tu recuerdo.
El recuerdo de una piel
puede llegar a doler más que una quemadura.
Tu recuerdo, claro. De eso estoy hablando. De eso hablamos siempre tu ausencia
y yo.
Tú estás hecha a prueba de
fuego y nada te rompe el corazón, ya lo sé. Ojalá, de verdad, ojalá pudiese yo
también ser así.
Me he sentado a esperar que
pase el tiempo y que mis sentimientos más profundos me abandonen.
Que vuelvas.
Que vuelvas y me abandones
otra vez.
Abriendo de nuevo la herida
a la que tus recuerdos echan sal.
Mira, mírame otra vez.
¿Ves los recuerdos?
Los recuerdos son heridas que supuran lo suficiente como para que,
de forma irremediable,
huelan a ti.
Mira, mírame otra vez.
¿Ves los recuerdos?
Los recuerdos son heridas que supuran lo suficiente como para que,
de forma irremediable,
huelan a ti.
jueves, 16 de abril de 2015
Ella, una jodida arma.
Tenía la rebeldía de un lazo de papel bailando en un ventilador
y la misma fragilidad.
Una boca trazada a ciegas de color violáceo acabada en pico
por la que cualquier paralítico emocional se hubiese vuelto alpinista.
Hubiese jurado que sería capaz de detonar una ciudad tan solo con chascar los dedos
y es que sin haberla visto puedo decirte que se
que cada vez que levanta la mano para parar un taxi
corta el tráfico.
No importaba la estación del año porque yo siempre pensaba en Atocha
y se que algunos días las noches son más largas
como se que a veces tiene que llover cuando decide quedarse en casa a acariciarse,
cierra la boca para que no entremos las moscas y nos manda a todos a la mierda.
Se tapaba la boca al reírse,
yo nunca le dije que vi abrirse una grieta en la pared tras su nuca
mientras ella soltaba una carcajada.
Y fue entonces cuando supe que si las paredes hablaran le sonreirían antes de pedirle matrimonio.
Bueno, tal vez esto lo supe,
cuando la vi desnuda apoyada de espaldas en una
y aparecieron manchas rojizas en la habitación
como si se estuviese sonrojando o poniéndose cachonda.
Si os la cruzáis rompiendo las aceras
con esa cara de libertad que desea ser pájaro a salvo
con ese ansia de ser amada como ella se ha amado
con esos pantalones ajustados que arranqué con mis propias manos,
paradla, va armada.
Esos dientes son putas balas.
y la misma fragilidad.
Una boca trazada a ciegas de color violáceo acabada en pico
por la que cualquier paralítico emocional se hubiese vuelto alpinista.
Hubiese jurado que sería capaz de detonar una ciudad tan solo con chascar los dedos
y es que sin haberla visto puedo decirte que se
que cada vez que levanta la mano para parar un taxi
corta el tráfico.
No importaba la estación del año porque yo siempre pensaba en Atocha
y se que algunos días las noches son más largas
como se que a veces tiene que llover cuando decide quedarse en casa a acariciarse,
cierra la boca para que no entremos las moscas y nos manda a todos a la mierda.
Se tapaba la boca al reírse,
yo nunca le dije que vi abrirse una grieta en la pared tras su nuca
mientras ella soltaba una carcajada.
Y fue entonces cuando supe que si las paredes hablaran le sonreirían antes de pedirle matrimonio.
Bueno, tal vez esto lo supe,
cuando la vi desnuda apoyada de espaldas en una
y aparecieron manchas rojizas en la habitación
como si se estuviese sonrojando o poniéndose cachonda.
Si os la cruzáis rompiendo las aceras
con esa cara de libertad que desea ser pájaro a salvo
con ese ansia de ser amada como ella se ha amado
con esos pantalones ajustados que arranqué con mis propias manos,
paradla, va armada.
Esos dientes son putas balas.
O sonríe o dispara.
miércoles, 11 de marzo de 2015
Quédate con quien sabe lo que tiene cuando te tiene.
A veces me ciega la absurda rutina
de verte en espejos donde ya no estás.
Te pienso sin nombre surcando mis ruinas
clavando tus dudas sobre mi verdad.
Y en todo este juego de sabernos necios
buscando en el cielo algo que mirar,
duelen más los sueños que se vuelven viejos
de tanto maltrato, de tanto esperar.
A veces no notas que mi voz cansada
se aguanta las lágrimas de tu falsedad,
de ese cruel silencio que muerde tus labios
pero a tu mirada no sabe callar.
Desde que partimos de aquel paraíso
soñando un futuro que nunca alcanzo,
me piso las huellas buscando como regresar
a aquello que fuimos, antes del adiós.
Pero el tiempo pasa borrando caminos,
haciendo distancias sin subir la voz.
Y no me resigno a rendirme al olvido.
A saberme uno,
donde fuimos dos.
de verte en espejos donde ya no estás.
Te pienso sin nombre surcando mis ruinas
clavando tus dudas sobre mi verdad.
Y en todo este juego de sabernos necios
buscando en el cielo algo que mirar,
duelen más los sueños que se vuelven viejos
de tanto maltrato, de tanto esperar.
A veces no notas que mi voz cansada
se aguanta las lágrimas de tu falsedad,
de ese cruel silencio que muerde tus labios
pero a tu mirada no sabe callar.
Desde que partimos de aquel paraíso
soñando un futuro que nunca alcanzo,
me piso las huellas buscando como regresar
a aquello que fuimos, antes del adiós.
Pero el tiempo pasa borrando caminos,
haciendo distancias sin subir la voz.
Y no me resigno a rendirme al olvido.
A saberme uno,
donde fuimos dos.
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Femme fatale.
Era un
diablo, un diablo con ojos de ángel.
Lo sabía. Y
me dejé liar.
¿Pero quién no se iba a dejar liar en esas caderas?
El choque con su pelvis es música y un sueño para mi, sin distinguir el sudor de cada uno, mirándola como si fuera la primera vez que la veo por la noche, como si fuera la última noche que fuésemos a pasar en la misma cama.
¿Pero quién no se iba a dejar liar en esas caderas?
El choque con su pelvis es música y un sueño para mi, sin distinguir el sudor de cada uno, mirándola como si fuera la primera vez que la veo por la noche, como si fuera la última noche que fuésemos a pasar en la misma cama.
Cuando el
mundo se me reduzca a una habitación, cuando no me importe pasar horas viéndolo
todo oscuro, será que tú estás cerca de mí.
Dijo que me
mordería el corazón, cumplió.
Y se lo
llevó de un mordisco.
Y gritaba lo
mismo una y otra vez.
En aquél momento no me di cuenta.
Pero cuando se fue, mi pecho tenía eco.
Su nombre.
En aquél momento no me di cuenta.
Pero cuando se fue, mi pecho tenía eco.
Su nombre.
lunes, 13 de octubre de 2014
Hoy me puse a recordar y..
De invierno a invierno y tiro porque ya no estás.
El cielo esta gris, y eso no ayuda.
El frio a mi alrededor siempre me ha llamado más la
atención,
días cortos y noches largas,
se puede decir que el verano no nos beneficiaba.
días cortos y noches largas,
se puede decir que el verano no nos beneficiaba.
Una foto es un recuerdo, algo que se siente dentro.
Es una forma de querer recuperar un tiempo pasado,
pero acaba siendo solo eso, pasado.
pero acaba siendo solo eso, pasado.
Aquel día yo tenía todo lo que quería tener,
mi verdadera felicidad se encontraba en viajar lejos de mi ciudad,
y saber que al volver a la cruda realidad, volverías a estar.
mi verdadera felicidad se encontraba en viajar lejos de mi ciudad,
y saber que al volver a la cruda realidad, volverías a estar.
Hoy, 252 días después ya no estoy tan bien.
..ojalá Bélgica, otra vez.
lunes, 14 de julio de 2014
¿Por dónde huir?
Cuando parece que respirar te clava cristales en los pulmones.
Cuando tocas el hueco de la cama y ya no estás.
Cuando la mierda te llega al cuello y aún así te sientes vacío.
Te pones a buscar unos ojos que quizás no has visto entre la oscuridad de cuatro paredes.
Sólo necesito volver unos meses atrás, o quizás escapar a ningún lugar.
Otra cruz, otro día igual, un día menos o un día más, no se por dónde mirar.
Que respirar no es estar vivo, a veces se vive más cuando te falta el aire.
Que ahora paso frío y nadie me mira.
Tú no lo ves y no me abrazas.
Dolor, es la palabra más leída del diccionario.
Temblamos por separado con los ojos rojos.
¿Cuándo ya no este vendrás a verme?
Cuando tocas el hueco de la cama y ya no estás.
Cuando la mierda te llega al cuello y aún así te sientes vacío.
Te pones a buscar unos ojos que quizás no has visto entre la oscuridad de cuatro paredes.
Sólo necesito volver unos meses atrás, o quizás escapar a ningún lugar.
Otra cruz, otro día igual, un día menos o un día más, no se por dónde mirar.
Que respirar no es estar vivo, a veces se vive más cuando te falta el aire.
Que ahora paso frío y nadie me mira.
Tú no lo ves y no me abrazas.
Dolor, es la palabra más leída del diccionario.
Temblamos por separado con los ojos rojos.
¿Cuándo ya no este vendrás a verme?
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