domingo, 1 de septiembre de 2013

Lo triste es más atractivo.

Me estoy curando, o eso creo entender. Estoy más cerca de ser 'una persona feliz' o eso dicen. Aunque más bien creo que no estoy cerca de ser feliz, sino que estoy cada vez más lejos de mi. Ya no intento curarme, estoy aprendiendo a vivir con la herida.

El mundo de los tristes tiene atractivo únicamente para las personas felices a las que no les falta un trozo de alma. Aunque he visto personas felices llorar, sí.
He visto felices queriendo entrar en la tristeza por el mero hecho de escribir algo que arranque una reacción, pero no se dan cuenta de que esas líneas no se escriben, se sangran. No se dan cuenta de que la tristeza conmueve desde fuera. Y si realmente leer algo triste por mínimo que sea te recuerda a ti te aseguro que no eres tan feliz como creías.

Yo era feliz, puedo decirlo, me levantaba sin pensar en cuantos días me quedarán así.
Sonreía. Y al principio tenía miedo, pensaba que alguien feliz no podía escribir esto.
Después me di cuenta de que me había convertido en alguien gris, triste.
Sangraba encima del papel y le pillé el gusto.
Dejé de luchar por salvarme.
Hice de lo triste lo mío. O la tristeza me convirtió en algo suyo, no recuerdo.
Los felices ignoran eso. Yo mismo lo ignoraba.

Ser feliz para mi no tenía mérito pero he recordado que la ignorancia es la felicidad.

miércoles, 24 de julio de 2013

Nuestro precipicio.

¿Son bonitas las vistas eh? Dije mientras contemplábamos juntos mi desastre, a los dos nos colgaban los pies de aquel bonito precipicio y no creas que nos importaba demasiado.
Corríamos el riesgo, ese riesgo que supone quererse, resultaba peligroso sí, lo sabíamos los dos pero el amor es ciego y no muy cuerdo que digamos.

Fuimos a darnos un paseo por lo que quedaba de mi, intentó unir trozos y arreglar rotos, pobre chica, andaba tras un imposible, yo lo veía, ella no quería verlo. Para cuando me di cuenta mis heridas estaban cerrándose. Se llevó los restos de mi corazón en el bolsillo.

Había tenido el valor de arreglar, de hacer que volviera a ser feliz, lo tenía todo para mí una vez más y claro que hay sitio para dos ahí, pero.. ¿Quién merece tales vistas? Sin duda, ella.

martes, 9 de julio de 2013

9293A, 116.

Y hasta el más triste un día cualquiera puede ser feliz, ¿el motivo? Difícil de explicar, muy fácil de sentir algo increíble al recordarlo. Incluso los médicos recomiendan algo de aventura en nuestras vidas, tú has conseguido darle eso a mi día a día. Eran las ganas de tenerte cerca contra todas y cada una de mis manías, pero va ser verdad eso que dicen que algunas veces lo mejor es dejarse llevar y disfrutar.

No soy como quieres, quiéreme si puedes, juegas con ventaja, te has hecho un hueco en mi cabeza, tú misma dices que ahí se concentra una bomba de relojería a punto de estallar.

No seré el que más veces te dirá 'te quiero', eso del amor siempre me ha quedado pendiente, pero puedo intentar que esa sonrisa de idiota no se te quite de la cara.

viernes, 28 de junio de 2013

365 días, 24 horas.

Días grises, rutina, ojos rojos,, dolor de cabeza y losas en la conciencia, paseos a ninguna parte, odio que no cesa, felicidad que no llega. Y así.
Cada 24 horas, un nuevo día, pero igual al anterior.
Folios y folios que terminaron en la basura, fotos que hicieron de mechero, recuerdos que hicieron de puñales, lo de siempre.
Que duele, pero sonrío.
Que sonrío, pero duele.
Sigo vivo, pero me siento muerto, y cuando me siento vivo me mato por dentro, es duro eh.
Sangre en las manos, en la nariz, sangre..
¿Que coño es vivir? Define vivir.
Yo me siento vivo cuando me resto días, cuando me resto horas de seguir aquí.
¿Conoces la sensación de mirar el reloj y ver las agujas retroceder?
La sensación de sentirte atrapado, encerrado en ti, encerrado en las mismas cuatro paredes, viendo las mismas caras, en los mismos sitios y matándote con la misma mierda cada día.
Sentirte en una cárcel aún siendo libre, sentir las rejas, no sentir nada.
¿Eso es vivir?

martes, 25 de junio de 2013

Ya me rompo yo.

Algún día entenderé porque escribo cuando me duele algo, lo veo ilógico.Yo y mis ganas de volver inmortal algo que me quema dentro, de hacer eterno el dolor que me destroza, nunca aprenderé, lo sé.
Quizás estás líneas no me lleven a ningún lado, quizás estos párrafos no llenen mi vacío, pero es lo que ha quedado después de todo este tiempo.
Hace no mucho, en una de esas noches de insomnio leí que cuando no puedes conciliar el sueño significa que estás despierto en el sueño de alguien, me asaltó la ínfima posibilidad de que todavía sueñes conmigo, de que todavía tenga un sitio en tu cabeza, aunque todo se esfumo hace tiempo.
Como no, después de eso empecé a hacerme trozos, escuchando canciones que no debería, escribiendo sentimientos que hoy llenan la papelera de mi habitación.
Mi cara mojada.
Mis ojos tristes, aún más tristes.
Mis pulmones tosiendo.
Mi corazón pidiendo socorro.
Tú en la cama con otro.

domingo, 9 de junio de 2013

Stand by me.

Ando buscando razones hasta debajo de las piedras, doblando cada esquina esperando el golpe de suerte que no me llega.
¿Suerte a qué juegas?
Esa es la pregunta que me hago al final de cada día mientras miro por la ventana otro día gris, otro día más. Salir de día y volver de día es costumbre, buscando algo que no conozco en un lugar que nunca vi.
¿Qué tengo ahora mismo?
Estoy en mi habitación con la única compañía de un ordenador, de fondo suena esa canción, ay.. Stand by me.
Pero.. Se puede decir que tengo amigos, también enemigos. La mitad del curso terminado, y un sueño que intentar conseguir.
Hice una lista con razones por las que vivir hace años, sigue en blanco. Intento llenar folios para quedarme vacío y que nada quede dentro.
Buscando en cada rincón para ver si la encuentro. No se si hablo de ella o de la suerte. Solo se que me arrepiento de dejar que un día se fuera.

domingo, 2 de junio de 2013

Entre ella y una bala.

¿Sabes de esa chica que siempre va a ser tu talón de Aquíles?
¿Sabes esa chica por la que te jugarías la vida si hiciera falta?
Esa que con un solo gesto te vuelca el pecho, esa con la que te gustaría soñar y despertar cada día en la misma cama, desayunar y tomar el postre entre sus piernas, esa.
Esa a la que le regalarías los oídos y el mundo si fuera necesario, esa
La que tiene las curvas en la que matarías por perder tus frenos, la que tiene los ojos que quieres para tus hijos, la que tiene la sonrisa por la que tú perderías cada uno de tus dientes, la que tiene ese lunar, ay.. ese lunar.
La misma a la que te llevarías contigo hasta para ir a por tabaco, esa.
Con la que compartirías hasta la droga, esa.
La que convierte en París tu Chernobyl particular.
La que tiene esos gemidos que quieres como banda sonora para el resto de tus noches, esa de la que te gustan hasta los enfados y los reproches, de la que te gusta hasta su gesto frunciendo el ceño.
Pierdes la polla por su coño. Lo sabes, yo lo sé y el problema es que ella también lo sabe.